Ambas partes se enfrentaron cuerpo a cuerpo, sin armas. Como bandas experimentadas, estaban familiarizados con las reglas. No querían enemistarse ni causar muertes, por lo que no tomaron muy en serio la batalla.
Como si estuvieran bromeando, atacaban manteniendo sus posiciones originales. Sin embargo, todos eran conscientes de la necesidad de estar alerta durante la pelea. De lo contrario, el enemigo podría aprovechar la oportunidad y obtener una gran ventaja.
Ambos bandos luchaban para defender