Al día siguiente, cuando Estrella se despertó y bajó las escaleras, Claus ya estaba en el salón.
Los días sin clases eran muy buenos, ya que nadie la molestaba sin importar a qué hora se levantara.
En realidad, Estrella solo se levantaba tarde de vez en cuando. No olvidaba hacer ejercicio todos los días y mantenía una rutina muy rigurosa de acostarse y levantarse temprano para mantenerse en forma. Además, el aire por la mañana era el más fresco del día.
Aunque anoche se había quedado despiert