Nathan
Había llegado a la salida e intentaba abrir la puerta con Evelyn en mis brazos cuando la escuché decir con determinación que hablaría con sus hermanos. Entonces la dejé ir, jamás haría algo en contra de su voluntad.
—Es tu jodida culpa, pasó porque ella fue a buscarte a ti —señaló Sebastian, apuntando en mi dirección, cuando Evelyn les contó lo que había sucedido. Y no pude refutarlo, tenía razón.
—¡No peleen! Ya pasó, estoy bien. Solo quiero irme, le dije a Nathan que me llevara a casa