Evelyn
Lloro y sonrío.
Un cúmulo de emociones sacude mi interior. Siento tantas cosas a la vez que la cabeza me da vueltas. La sensación es abrumadora.
—¿Te arrepientes? —Me pregunta al notar mi cambio de expresión.
—No, no. No me arrepiento. Quiero ser tu esposa, me casaría contigo hoy si fuera posible. —Tan pronto lo digo, su angustia se desvanece y una enorme sonrisa le ilumina la cara.
—Podemos hacerlo.
—No es lo que quise decir —giro los ojos.
—Lo sé, bella. —Me atrae hacia él sujetando mi