Mundo ficciónIniciar sesiónHa pasado una semana desde el ataque de Andrea. Estiro mi cuello con cuidado y de a poco me siento en la orilla del colchón.
Me giro un poco y veo a Massimiliano descansar. Su cuerpo está volteado hacia mí. Tiene el ceño fruncido y la boca ligeramente abierta.
Me pongo de pie con cuidado, aún siento molestias pero ya puedo moverme. Camino hacia el cuarto de







