Capítulo 30

Stefan 

No sé cuanto tiempo ha pasado pero Rex me mueve un poco y al abrir los ojos me encuentro un tanto desorientado. Miro una bata blanca frente a Jenna así que me apresuro a ponerme de pie y con ayuda de mi fiel amigo me detengo y evito caerme. 

—Entonces… necesita un riñón —pestañeo varias veces<

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