Mundo ficciónIniciar sesiónLa rabia bullía en mi interior, estaba cegado por completo. Soltándome del agarre de quienes me sujetaban, me le encimé a Enrico, lo tomé por el cuello y lo pegué contra una pared, golpeándolo con fuerza. Sus guardaespaldas iban a intervenir, mas el médico y mi chófer los detuvieron.
Comencé a golpearlo numerosas veces, con mi puño cerrado, solo visualizaba el cuerpo de Tabata sangrando, golpeado y se d







