15 - Las llaves y las esposas.
Barbra.
Muerdo mi labio mientras en silencio miro los pasteles de piña a través de la vitrina. Hay de diferentes tamaños y con diferentes decoraciones. Pero todos se ven tan apetecibles que se me hace agua la boca.
Amo todas las frutas pero mi debilidad es la piña. Me encanta.
—Quiero ese pequeño, el que tiene crema batida y la cereza encima —indico a Kaly la chica de cabello rojo que siempre me atiende.
Kaly de inmediato se aproxima a mi lugar.
—¿Este? —pregunta y desliza el vidrio de la