Felipe
El contraste de su lengua caliente y aterciopelada contra mi piel causó un choque eléctrico en todo mi sistema. La tensión que se venía acumulando desde el inicio de la noche ahora se concentraba allí, en el brillo del chocolate en sus labios y en la respiración descompasada que ella intentaba disfrazar, revelando cuánto le afectaba a ella también el momento.
Sacó la lengua y, mirándome a los ojos, lamió todo el chocolate de la punta de la fresa, haciendo que mi miembro creciera y puls