27. Verdades.
No se que decir, el enojo crece a cada segundo, me siento como una estúpida, Bea, Kyle y Luka se marcharon a charlar del otro lado.
—Era él, el tipo buenísimo que fue el otro día a la empresa —Hannah dice.
—Se llama Nate.
—Y al parecer también está idiotizado por la mujer esa, ¿qué les pasa a todos con ella? —Emily dice.
—No sé —digo.
—¿Por qué tu esposo le regaló una gargantilla?
—No sé.
—¿Por qué le dijo que llorara?
—¡No sé, no sé nada, carajo! —explotó. —Estoy que mato a Rowan, joder.