Mundo ficciónIniciar sesiónNo comunicarles nada a nuestros padres fue una de las torturas más grandes que pudimos pasar durante todo este tiempo, sobre todo cuando Lola comenzó con las primeras señales del embarazo que apenas podía esconder.
Las nauseas llegaron muy fuertes un sábado por la mañana cuando haciendo una pan francés la mantequilla provocó que Lola corriera al baño debajo de la escalera y se inclinara sobre el W.C y se parara unos minutos







