Reflexionó un momento sobre sus palabras. La idea tenía bastante sentido. Despertar a Zoey tan temprano para ir a trabajar hacía que durmiera demasiado poco, y tal vez esa fuera la razón por la que aún no habían logrado concebir un bebé.
—Muy bien, entonces solo lo haremos tres veces al día, por la mañana, por la tarde y por la noche.
—¿Qué...?
Zoey se preguntó: “¿Escuché mal? ¿En serio mi futuro esposo planea limitarse a tres veces al día solo para que yo pueda descansar entre una y otra?”
—Muy