En plena madrugada, Bailey y Zoey despertaron sobresaltados por los gritos desesperados de Sophie desde el otro lado de la puerta de su habitación.
Todavía adormilado, Bailey se puso la bata y salió al pasillo para averiguar qué necesitaba su hermana. Si lo llamaba a esa hora, debía tratarse de una emergencia grave.
—¿Qué pasa, Sophie? ¿Es algo urgente?
—Mira esta nota anónima de rumores, Bailey. —Sophie le entregó el celular para que viera el escándalo que se propagaba.
El titular y el texto de