La nueva pareja se dirigió a la mesa que les habían reservado dentro del restaurante y tomó asiento. Bailey sabía mejor que nadie cómo consentir a Zoey. La colmaba de atenciones y no se apartaba de su lado.
Mientras tanto, los otros dos permanecían inmóviles, incrédulos y sin saber qué hacer ahora que todo se había salido del guion. Darel jamás esperó encontrarse ahí con Bailey, y Drago tampoco imaginó que vería a Zoey. Lo único que aún no podían explicarse era desde cuándo los observaba la otra