Drago vio salir a Darel y decidió irse también. Había dejado el auto afuera porque la entrada estaba repleta. Como había estacionado cerca del portón, podría escapar con rapidez y sin problemas. Se despidió a toda prisa de sus amigos y fue tras Darel casi a la carrera. La sujetó con una mano y la metió en el auto, cuyas puertas ya había abierto a distancia mientras se acercaba corriendo.
—¡Oh... ah...! —Drago arrastró a Darel al interior del vehículo y se deslizó hasta el lado del conductor, dis