Capítulo 72 Un hombre encantador
La cena fue un poco incómoda. Daniela no podía evitar buscar la mirada de Felipe a través de la mesa, y cada vez que sus ojos se encontraban, una chispa de electricidad recorría su cuerpo.
Ese era un juego silencioso, lleno de tensión y deseo insatisfecho. Sus manos se rozaron accidentalmente cuando ambos, al mismo tiempo, intentaron alcanzar un pan, lo que provocó que un escalofrío la atravesara.
Después de terminar la cena, Felipe se levantó con determinación.