Capítulo 86 Somos siete hermanos
Después de la exclamación desafiante de Fabián, la tensión en la habitación era palpable. Los ojos furiosos de Felipe se clavaron en Javier, quien mantuvo su compostura con una sonrisa enigmática.
— ¿Tú lo invitaste? —preguntó Felipe a Fabián, su voz llena de incredulidad. No pudo evitar agregar con ironía — ¡Es como invitar a un vampiro!—
Javier, sin perder la calma, respondió:
— ¡Lo hizo!, ¡Me invito a cenar! ¡Nosotros ya somos amigos!, ¡No es extraordinario! ¿