Capítulo 111 Siempre segura en mis brazos
— ¡Maldición! ¿No nos piensan decir nada? —exclamó Felipe, visiblemente frustrado. —He buscado información. Cerca de aquí hay un hospital pediátrico privado. Tal vez sea mejor trasladarla —sugirió, preocupado.
—Cálmate, Felipe. Ya nos indicaron que están atendiéndola —le respondió Manuela, tratando de tranquilizarlo.
— ¿Cómo puedes estar tan tranquila? ¿No te parece que tardan mucho? La niña está allí sola. Deberías pasar a ver qué sucede.
—Acabo de ent