TRES RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 17. Una trampa muy bien preparada
TRES RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 17. Una trampa muy bien preparada
Athena llegó al pequeño café unos minutos antes de la hora acordada. Aparcó frente a la fachada discreta, respiró hondo y se obligó a bajar del coche. El lugar era tranquilo, casi escondido, con una terraza mínima y un interior cálido que olía a café recién molido.
Iris ya estaba allí, sentada cerca de la ventana, removiendo una taza que parecía intacta desde hacía rato. El movimiento repetitivo de la cucharilla delataba nervi