3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 27. Un padre preocupado
3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 27. Un padre preocupado
Cassian y Athena regresaron a la casa cuando ya el sol empezaba a caer, tiñendo el cielo de un naranja suave que entraba por los ventanales. El trayecto había sido tranquilo, pero ambos venían con la cabeza llena de cosas: planes, miedos, decisiones que todavía no terminaban de acomodarse.
Apenas cruzaron la puerta, Cassian dejó las llaves sobre la mesa y fue directo a la habitación principal, a aquel rincón donde habían decidido colocar la nueva cuna.
Athena fue primero a ver a los niños, que disfrutaban del jardín como si fuera la primera vez en sus vidas que pisaban la hierba. Pero poco después cuando pasó por la habitación, se detuvo al escuchar un ruido metálico extraño, como si alguien estuviera forcejeando con algo.
Empujó la puerta despacio… y se quedó congelada.
Cassian estaba literalmente metido dentro de la cuna. Tenía medio cuerpo inclinado hacia adelante, una pierna apoyada en el borde y las manos agarradas a los barro