3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 18. Culpa
3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 18. Culpa
Athena miró a los tres bebés y supo que no tenía sentido permitirles estar despiertos por más tiempo. Los veía frotarse los ojos, balbucear sin ganas, con ese cansancio pesado que no admite negociación.
—Es mejor que los durmamos antes de seguir —dijo, con una calma que no reflejaba el torbellino que llevaba dentro—. No van a aguantar mucho más.
Harry y Cordalie asintieron de inmediato, como si esa fuera la orden más lógica del mundo. No hubo preguntas ni comentarios. Todo se dio con una naturalidad que dejó a Cassian ligeramente fuera de lugar.
Athena tomó a Cian en brazos. El niño se acomodó contra su pecho casi sin protestar, aferrándose a su cuello con un suspiro profundo, como si reconociera que por fin estaba a salvo. Harry se agachó para alzar a Alya, murmurándole algo en voz baja, una mezcla de canción de cuna en tono suave que la hizo relajarse enseguida. Cordalie hizo lo mismo con Leo, balanceándolo con una destreza que solo da la cost