3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 18. Culpa
3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 18. Culpa
Athena miró a los tres bebés y supo que no tenía sentido permitirles estar despiertos por más tiempo. Los veía frotarse los ojos, balbucear sin ganas, con ese cansancio pesado que no admite negociación.
—Es mejor que los durmamos antes de seguir —dijo, con una calma que no reflejaba el torbellino que llevaba dentro—. No van a aguantar mucho más.
Harry y Cordalie asintieron de inmediato, como si esa fuera la orden más lógica del mundo. No hubo preguntas ni