3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 17. Una extensión de su madre.
3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 17. Una extensión de su madre.
Cassian observó la fotografía en la pantalla del teléfono durante unos segundos más de lo necesario. El rostro del hombre no le decía absolutamente nada. Ni una alarma interna, ni una memoria incómoda, ni siquiera esa intuición afilada que solía avisarle cuando algo no encajaba.
—No —dijo al fin—. No lo he visto nunca.
Athena se acercó un poco más, inclinándose para mirar mejor. Frunció el ceño y sintió ese cosquilleo molesto de las ideas a medio formar.
—A mí… me parece familiar —murmuró—. Pero no sé de dónde. Sé que lo he visto antes, pero no logro ubicarlo. Al menos no en este pueblo.
Santiago asintió con calma profesional, como si ambas respuestas fueran perfectamente válidas.
—OK. Ese hombre pasó tres veces por esta misma calle en la última hora —explicó—. En un sedán oscuro, y era un auto de renta. Es lo único fuera de lo normal que hemos detectado hasta ahora.
Cassian levantó la vista de inmediato.
—¿Tres veces? —repi