Mia llegó y pudo divisar a Demon entre los matorrales mirando fijamente hacia la caravana, su rostro estaba descompuesto y sus fracciones estaban llenas de furia, sus manos estaban apretadas en dos puños.
- ¿Estás vigilando a mi hermana?
Pero él no respondió, parecía más colérico con cada segundo que pasaba.
- ¿Qué pasó ayer después de todo? Carol no me dijo nada.
- ¡Me botó de su caravana! -gruñó él haciendo sobresaltar a Mia-, ¡Y al maldito Tanner también pero ahora él está allí con ella, pu