Mundo de ficçãoIniciar sessãoLiam vuelve a pellizcar las cuerdas del violín y desliza furiosamente el arco, emitiendo un sonido áspero, fuerte y excitante que termina convirtiéndose más tarde en una alegre danza que podría asociar con hadas saltando sobre flores o el viento jugando con ellas.
Me sorprendo yo mismo siguiendo sus dedos moverse contra las cuerdas superiores y la energía que vuelca para tocar ese no tan simple instrumento.
Los minutos pasan, el rasguido







