Diamond girl
Camila siempre creyó en el amor destinado.
Creció viendo a sus padres amarse con la intensidad de dos almas gemelas. Para ella, el amor era eterno, inquebrantable y capaz de vencer cualquier obstáculo. En el mundo de los lobos, donde los instintos guiaban el corazón, encontrar a la pareja destinada era el mayor regalo que podía recibir una persona.
Soñó con un alfa que la eligiera una sola vez y para siempre.
Pero los sueños no siempre sobreviven a la realidad.
La vida le enseñó que no todo hombre que promete amor está destinado a quedarse. Hay personas que llegan únicamente para dejar cicatrices, romper ilusiones y convertir el corazón en un campo de batalla.
Camila aprendió esa lección de la forma más cruel.
El hombre al que entregó su vida no solo destruyó su confianza, también apagó a la joven que alguna vez creyó en los cuentos de hadas. Entre mentiras, celos y traiciones, aquel matrimonio terminó convertido en una prisión de la que escapó con el corazón hecho pedazos, pero con la frente en alto.
Desde entonces decidió no volver a amar.
Construyó un mundo donde solo existían sus hijos, su trabajo y la fortaleza que había levantado para no volver a ser lastimada. Se convirtió en una omega respetada, admirada por su inteligencia y su carácter, una mujer que ningún alfa podía ignorar y a la que nadie se atrevía a subestimar.
Pensó que el pasado había quedado atrás.
Pensó que ya no existían sentimientos capaces de romper los muros que había levantado.
Se equivocó.
Porque el destino nunca olvida a quienes realmente pertenecen el uno al otro.
Y cuando el verdadero alfa apareció en su camino, Camila comprendió que el amor no siempre llega primero... pero cuando llega, es imposible escapar de él.