Maerley Oliveira
— Killian, te amo.
— Lo sé.
— Sabes lo que quiero oír...
— Duerme, Amara.
Aquella noche, incluso sin escuchar un “yo también te amo”, Amara Castellari aún lo tenía todo: riqueza, familia, amor… Creía firmemente que su padre, acusado de fraude comercial, era inocente y que todos superarían aquella crisis para avanzar hacia un futuro más brillante.
Pero en el tribunal, el testimonio de su marido, Killian Navarro, lo destruyó todo:
— Testifico que el señor Samuel Castellari participó en actividades ilegales de fraude.
Su padre fue encarcelado, su madre huyó, sus bienes fueron confiscados y su matrimonio fue anulado por la fuerza…
Después de todo, su riqueza siempre fue de él.
Después de todo, su familia era culpable: su padre había destruido la empresa del abuelo de Killian con métodos despreciables.
Después de todo, su amor no era más que un espejismo; su marido nunca la amó.
En un abrir y cerrar de ojos, cayó del paraíso al infierno. La vida de lujo fue reemplazada por deudas, un apartamento húmedo y dos trabajos agotadores. Aun así, incluso en el infierno, se negó a rendirse.
Pero el infierno no era el final de su caída:
Estaba embarazada… y él estaba comprometido con una heredera multimillonaria.
Cuando Killian descubre el embarazo, impone un contrato frío: ella tendrá al hijo, y él pagará por ello.
Sin romance. Sin reconciliación.
Solo posesión.
Ahora, atrapada en una mansión dorada, Amara se ha convertido en la amante secreta de su exmarido.
Pero los secretos, como los amores mal enterrados, siempre salen a la luz.
Y cuando eso ocurra… nadie saldrá ileso.