LA ESPOSA DEL ITALIANO

LA ESPOSA DEL ITALIANOES

Claudia Llerena  En proceso
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Resumen
Índice

El postgrado de Cassie ha terminado... y los ahorros también. En unas pocas semanas debe volver a San Francisco aunque no quiera. Ella desea permanecer en Italia, lejos de la caótica vida que dejó atrás, pero las opciones se le están agotando. Sin embargo, todo cambia una noche en la Sala de Urgencias. Adriano Di Lauro es conocido en Florencia como el Magnate de Acero. No siente, no tiene compasión y es un genio en los negocios. Las mujeres le llueven a montones, pero para él no existen las relaciones más allá de los encuentros ocasionales. No obstante, hay un problema; sus hijos crecen cada día más sin una figura materna a su lado. Por el bien de ellos, debe buscarles una madre y hacerla su esposa. Solo debe tener tres requisitos: sentir empatía hacia los niños, ser lista y no tener aspiraciones amorosas respecto a él. Adriano tiene dudas sobre sus opciones... hasta que conoce a Cassandra Reid. Tal parece que la doctora reúne las condiciones necesarias para convertirse en la esposa del italiano.

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PRÓLOGO: ME LAS PAGARÁS
PrólogoMe las pagarás*Dean Frost*Conduzco por las calles de San Francisco a toda velocidad. Necesito llegar hasta ella antes de que sea demasiado tarde. No entiendo qué fue lo que sucedió. ¿En qué momento surgieron las dudas? Le he dado todo lo que tengo, he puesto el mundo a sus pies. Las mujeres se arrastran a mis pies y yo la he elegido a ella por encima de todas. Nos amamos, estamos hechos el uno para el otro. Nacimos para estar juntos.Llego al edificio y corro con prisa hacia el ascensor. Luego marco el código que me lleva hasta el ático.Las puertas se abren y de forma automática, salgo despavorido hacia el salón.— ¡Cassandra! ¡Cass! —continúo llamándola al no obtener respuesta—. ¡Mi amor! Vamos, Cass, no es momento para jugar a las escondidas —recorro todo el departamento antes de ingresar a la habitación—. ¡Cass…!Las palabras se me quedan a medio camino deal ver el hermoso vestido blanco doblado a la perfección sobre la cama. Encima
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CAPÍTULO UNO: TE ENCONTRÉ
Capítulo unoTe encontré*Cassandra Reid*Mi piel se encuentra helada, tengo el cuerpo entumecido y la superficie cada vez parece más lejana. No puedo nadar, el aire se me agota, moriré sola sepultada bajo el mar... Entonces, aparece él: mi príncipe encantador. Su rostro es tan hermoso y sus brazos tan fuertes que no parece real. Él me arropa con su cuerpo para luego llevarnos a la superficie. Entonces, vuelvo a respirar, ya no soy arrastrada por las olas, pero tiemblo debido a la cercanía de mi salvador. ¿Existe un hombre más guapo? La respuesta es clara: no. Intento agradecerle, pero soy interrumpida por su sonrisa ardiente.— Te encontré —dice antes de besarme.Su embriagador aroma se mezcla con el mío mientras nuestros labios se devoran de una forma desesperada. Nuestras pieles se rozan y el mero contacto estremece cada parte de mi excitado cuerpo.— Sii mia moglie, cara*.No me da tiempo a responder, pues
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CAPÍTULO DOS: LA ESPOSA PERFECTA
Capítulo dosLa esposa perfecta*Adriano Di Lauro*La rubia se contonea encima de mis piernas, jugando a excitarme con el roce de nuestras intimidades. Con rapidez, detengo sus movimientos y la obligo a bajar sobre mi masculinidad hasta tomarla por completo. No es la primera vez y sabe a la perfección que no me gustan los juegos preliminares. Me dejo llevar por el baile sensual de sus caderas sin dejar de pensar en el rostro que resulta ser mi delirio y mi tortura al mismo tiempo. No importa con cuántas mujeres me acueste, es ella quien permanece en mi cabeza día y noche. En la recta final tomo el mando y presiono tanto sus caderas que puedo deducir que la marca de mis dedos quedará registrada en su piel. Sus gemidos se vuelven demasiado ruidosos y me obligo a cubrirle la boca con mis manos mientras ahogo un gruñido apretando los dientes con fuerza al llegar al éxtasis.No tardo mucho en recuperar el aliento e inmedia
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CAPÍTULO TRES: SOÑANDO DESPIERTA
Capítulo tresSoñando despierta*Cassandra Reid*Por lo que parece una eternidad me quedo mirándolo con fijeza. El cabello azabache, el mentón prominente y... los ojos azules; esos mismos que vi en las profundidades del mar... Es él, el príncipe encantador de mis sueños. Pero... ¿cómo es posible? Estoy segura de que jamás en mi vida he visto a este hombre. Si lo hubiera hecho, de seguro lo recordaría.¡Qué bueno está, por Dios! Y la declaración que ha hecho... La mismas palabras que escuché esta mañana. Es como revivir mi sueño, pero de una manera mucho mejor. ¡Está aquí! No lo puedo creer. ¿Me estaré volviendo loca?— "¿Qué has dicho?" —me encuentro tan anonada que de repente he olvidado el idioma y hablo en inglés.— ¿Cómo está mi hijo, doctora? —ignora mi pregunta, lo que me hace volver a mis cinco sentidos. Así que alejo mis tontos pensamientos y tomo una profunda respiración antes de contestar, esta vez en itali
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CAPÍTULO CUATRO: HE TOMADO MI DECISIÓN
Capítulo cuatroHe tomado mi decisión*Adriano Di Lauro*Contemplo las facciones de mi hijo mayor inconsciente sentado en una silla mientras acaricio la melena azabache de mi pequeña ragazza*, quien sostiene la manito de su hermano. Pensé que conmigo sería suficiente, que estando los tres juntos no necesitarían nada ni a nadie más..., pero me equivoqué. No obstante, todavía estoy a tiempo de corregirlo. — ¿Por qué no me habla, papi? —suspira mi hija—. Hasta le he prometido dejar que gane la "FIFA" y me hale los moños. — Está dormido, Ella —contesto para calmarla. Lo sucedido la tiene demasiado inquieta. Aunque para mi sorpresa, ha sabido sobrellevarlo. ¿Será debido a su nueva amiga? — ¿Pero despertará? — Sí, cariño —beso su regordeta mejilla—. Ya verás como mañana querrá jugar con tu cabello
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CAPÍTULO CINCO: SEÑALES DEL DESTINO
Capítulo cinco  Señales del destino   *Casandra Reid* Romeo parlotea a mi alrededor mientras hacemos el recorrido, sin embargo, no le presto atención. Solo me limito a asentir en modo automático a todo lo que dice y beber de mi café. Hoy es viernes, mi último día aquí y por lo visto, también es mi último día como médico. En vista de que ningún centro de salud quiere arriesgarse a convertirse en el blanco de la ira de Gibson Reid, tendré que explorar otras esf
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CAPÍTULO SEIS: CUIDADO CON LO QUE DESEAS
Capítulo seisCuidado con lo que deseas*Cassandra Reid*— No creo en las casualidades —declara mi amiga llegando al auditorio— y sí en el destino. ¿Por qué sino soñarías con alguien que no has visto nunca? — En primer lugar, no estoy segura de que él sea el hombre de mis sueños —a estas alturas no lo tengo claro— y en segundo, de ser así puede que lo haya visto en la televisión, en alguna revista o en cualquier chisme de esos. Es muy famoso, Leah. — Tonterías —bufa ella apegada a sus ideas. La verdad no sé ni para que intento disuadirla, pues resulta una tarea imposible—. Tú estás destinada a ese hombre y punto. Pongo los ojos en blanco al escuchar su ridícula declaración. Yo esposa del hombre más guapo, rico y poderoso de Florencia... es algo que jamás sucederá. Ya me gustaría.«¿Pero qué digo?»Mi amiga sí que está demente... y yo también. — Lo que tú digas, Leah —concluyo para cerr
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CAPÍTULO SIETE: CÁSATE CONMIGO
Capítulo sieteCásate conmigo*Cassandra Reid*«Te encontr黫Sii mia moglie, cara»¡Ya van dos veces! ¡Las dos frases! No hay casualidades. Es de locos, pero Adriano Di Lauro ha dicho las palabras exactas que el hombre de mis sueños. Observo en derredor buscando alguna cámara oculta porque esto de verdad parece una broma de muy mal gusto. Sin embargo, no encuentro nada y el documento en mis manos lo vuelve todo más real. — ¿Qué has dicho? —al fin encuentro las palabras para hablar. — Tienes un problema y yo la solución —expone—. Solo cásate conmigo y sé una madre para mis hijos. Ahora sí tomo asiento o de lo contrario, mis piernas temblorosas me harán caer al suelo. — ¿Es en serio? —inquiero con cara de desconcierto. Al verle confirmar sus palabras con un asentimiento de cabeza, un profundo jadeo escapa de mi garganta—. ¡No entiendo nada! ¡Ni siquiera me conoce! ¿Cómo se l
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CAPÍTULO OCHO: ACEPTO
Capítulo ocho Acepto   *Cassandra Reid* Mi amiga bebe de su copa mientras se toma su tiempo para contestar. Apuesto a que está meditando muy bien su respuesta, deduciendo que hay un contexto detrás. Leah es muy intuitiva y en momentos como estos, quiero odiarla por ello.  — ¿Qué pienso de los matrimonios por contrato? Pues que son mis subgéneros favoritos de novelas —responde sin tapujos—, pero eso no viene al caso. ¿Por qué la pregunta? ¿El italiano te pidió matrimonio?  Me quedo muda y más rígida que una tabla en mi sitio.  » ¡Oh, Dios Mío! —su grito se escucha en todo el salón—. ¿Lo hizo? —asiento con lentitud, lo cual ocasiona que tire de mi mano izquierda y comience a saltar como una histérica, llamando la atención de todos.  — Si no te calmas, fingiré no conocerte y me marcharé —advierto. — Vale, vale, me calmo —baja un poco la voz—, pero... ¡Joder! Cuéntamelo todo.  —
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CAPÍTULO NUEVE: CITA Y CONDICIONES
Capítulo nueveCita y condiciones*Adriano Di Lauro*El chofer me abre la puerta del auto para salir mientras mi séquito de guardaespaldas me rodean hasta entrar en el restaurante. Ni siquiera necesito pronunciar mi nombre, pues soy cliente habitual del lugar y además, toda Florencia conoce el rostro y el nombre del Magnate de Acero. Por ello, las miradas se posan en mi figura cuando me dirijo hacia mi mesa. Por lo general, ceno en los reservados de los lugares para no llamar la atención pública, pero en este caso, me conviene que me vean. Mi presencia dará paso a rumores y la sociedad comenzará a hacerse preguntas respecto a la mujer que sale con Adriano Di Lauro. Cuanto antes comiencen a vernos en público, será mejor. — ¿Lo mismo de siempre, señor Di Lauro? —inquiere el camarero con voz pausada. — Solo una copa de Château Pavie Decesse St. Emilion del dos mil diez por ahora —ordeno—. En cuanto entr
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