Mundo ficciónIniciar sesiónSi tuvieras que elegir entre el amor y tus sueños ¿Qué harías? La vulcanóloga Charlotte Hunter tenía su futuro planificado, ambiciosa y brillante, sabe que no cometerá los mismos errores de sus padres. Ella está destinada a triunfar. Hasta que una noche conoce al corresponsal de prensa Nathaniel Coleman. Entre ellos surge una atracción instantánea que hace tambalear las premisas que Charlotte había decidido para su vida, antes de que suceda lo inesperado ella decide marcharse sin pensar en nadie más que en ella. Seis años han pasado desde que Nate vio por última vez a Charlotte, la vida le ha sonreído, está a punto de casarse con una mujer hermosa y ha cumplido todo lo que una vez soñó. Pero el cubrimiento mediático a un congreso partirá su vida en dos cuando un encuentro inesperado con su amor del pasado, lo lleve a enfrentarse a mentiras ocultas y verdades que siempre han estado allí envolviéndolos en un verdadero Cataclismo ¿Pueden tus ideales lastimar lo verdadero e importante? De la autora de las bilogías Enséñame y Contrato llega está intensa y adictiva historia. ¿Te atreves a conocerla?
Leer másCharlie Cerca de la hora de nuestra partida subí a la habitación de Kai, Ryle, estaba dormida, pero ella seguía viendo televisión. —Papá y yo vamos a salir, pero estaremos mañana temprano aquí para llevarte al recital de ballet. —mi hija sonrió —no des mucho que hacer a tus abuelas— me acerque a ella — ya no son tan jóvenes. —compartimos una sonrisa. — te amo. —También yo mami. Nate me esperaba en la puerta, lanzó un beso a nuestra hijay cerró la puerta con cuidado, Ryan y Andre se habían ido hacia pocos minutos, mi madre y Natalie estaban sentadas en la sala con una taza de café. —Ryle, está dormida y Kai, está viendo una película, vendremos antes de las diez, Kai, tiene que estar en la escuela a la una por lo que necesitamos salir antes de doce, estoy segura que mi hija querrá ser la primera en llegar. Ambas mujeres asintieron. —Puedes venir conmigo hija, hay algo en esta l
CharlieDebí haberme quedado dormida porque Kai me despertó para decirme que la comida estaba lista, ya no tenía puesto su vestido de baño y nadie parecía estar cerca, me levanté de la tumbona sintiéndome algo mareada, Nathaniel estaba en la parrilla, tenía una camisa que se adhería a sus músculos y una pantalonera a media pierna, mi sexo se contrajo al verlo, lo deseaba no sabía si eran las hormonas o si había sido que había pasado siete días lejos de casa. Me llamó con la espátula y sonreí, pero el olor de la carne me hizo detenerme, me quedé de pie sin saber que hacer la bilis subió por mi garganta y corrí directo al bote que habíamos elegido para la basura, Nate se apresuró a llegar a mí, pero todo él olía a la carne, a las especias y condimentos que usé al prepararla
Positivo.¡Mierda!Deslicé mi mano por mis cabellos observándome en el espejo, afuera podía sentir el bullicio de la parrillada, era el día de San Valentín, y teníamos la casa llena, apenas hacia dos meses había empezado mi investigación en la universidad de Miami, además estaba dando clase a los alumnos de segundo año de Geología, Nathaniel no llegaba aun, había estado viajando a Washington en repetidas ocasiones en los últimos meses, quería convertirse en corresponsal de prensa de la casa blanca, tenía mucho camino por delante y estaba trabajando duro para ello.Llevábamos años intentando tener un bebé, nos habíamos dado por vencidos y aceptando que Kai seria nuestra única hija, pero aquí estoy once años después, en un baño, sola mientras sostengo una prueba de embarazo positiva en mis man
NateMeses después. Me introduje en ella lentamente, mía, mi esposa después de tantos ires y venires, por fin podía llamarla así, aunque técnicamente la boda se llevaría a cabo en un mes.Nadie sabía lo que había sucedido la noche anterior, y solo lo sabríamos ella y yo… Nuestro secreto.Charlie gimió entrecortado en mi oído y un súbito temblor recorrió todo mi cuerpo, siempre era como la primera vez, como esa vez hacía un año en la oscuridad, con la tormenta Stan debajo de nosotros.Ella subió su pierna presionando su talón en mi glúteo derecho, sus dientes rastrillaron mi hombro haciéndome gruñir.—Más… —murmuró,
Último capítulo