Demonio blanco

Demonio blancoES

AngelDeLosLibros  Completo
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Resumen
Índice

Katerine William llegó a La perla por hambre de libertad. Sin embargo, nada resulta como esperaba. Los pueblerinos la mantienen a raya por ser extranjera, su jefe la acosa verbalmente por el mismo motivo. Los únicos que no la señalan son los nativos que allí residen, son respetuosos y exigen reciprocidad. Para ellos las leyendas y canciones son sus leyes, por lo que de inmediato advierten a Katerine. La fría es una montaña cubierta de escarcha, es celosa con los suyos y tiene un guardián que camina en dos piernas. Y aunque Katerine al principio reniegue de esos cuentos, pronto descubre cuanta verdad guardan.

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41 chapters
Prólogo
Fue en un día de invierno con el que soñé,Impoluto e indómito era lo que me rodeaba,Era hermoso, tan hermoso,Y sus ojos estaban allíGélidos e implacables Fue extraño para mí, que sin saber lo que era el invierno, Comprendí que podía quemar. —Lenimar T. ¿Dónde está el maldito sol?, pensaba Katerine, sus dientes castañeaban. Tenía la piel endurecida por el frío malvado que estaba empeñado en sacudir sus huesos.Había llegado a ese lugar por pura casualidad, estaba rodeado de montañas, pero había una que sobresalía entre las demás, una que la hacía sentir la cosa más insignificante del planeta.“La Perla”, se pod
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Capítulo 1
Katerine se sentía como un títere roto mientras refregaba el retrete totalmente embarrado de porquería en el baño de mujeres. Ni siquiera podía sentir asco, no lo hallaba en su interior, no después de dos años haciendo lo mismo. Lavar baños, pisos, mesas y ser maltratada por su desgraciado jefe Jackson Trenn, él creía que, porque ella era una extranjera, podía tratarla como se le viniera en gana y pagarle mucho menos que a los demás.«Regresa a tu pocilga si tanto te molesta estar aquí», solía decirle cuando ella intentaba quejarse. Una amenaza oculta. Katerine sabía que si abría la boca él no dudaría en botarla, no podía arriesgarse a eso, sabía que no encontraría un mejor lugar para ella.Los habitantes del pueblo con los que ella se había topado no la trataban como si fuera basura como lo hac&i
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Capítulo 2
Cole Patterson era lo que siempre había considerado Katerine como “un chico guapo”. Tenía cabello negro y ojos azules, su piel era como la de todos los habitantes en La Perla, pálida. No era un chico del todo atlético pero tenía una capa de musculo bien distribuida en su cuerpo.Cuando miró a Katerine salir del restaurante sonrió.Oh, que la partiera un rayo si negaba haber suspirado por esa sonrisa.—¿Lista para perder la cordura?Con un movimiento dramático abrió la puerta del auto para ella.—Pensé que ya la había perdido —contestó ella caminando hacia él.—Siempre queda un poco para perder.Katerine pensó en ello, recordó esas tantas noches en las que perdía la cordura y se ahogaba. Cualquiera pensaría que ya no quedaba nada cuerdo en ella, pero Cole tenía
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Capítulo 3
Sus amigos la observaban desde arriba cuando Katerine abrió sus ojos, sus rostros estaban bañados de genuina preocupación. Comenzaron a llenarla de preguntas, muchas y al mismo tiempo, Katerine volvió a vomitar sin poder contenerse.El alcohol seguía en su sistema después de todo.Se dio cuenta que estaba en la casa de Cole, ya no había tanta gente, pero la fiesta continuaba. No encontró a Jolsen por ningún lado, internamente se sintió agradecida, no podía lidiar con ello, no cuando le dolía el cuerpo como si se hubiese caído por unas escaleras de veinte metros.No, unas escaleras no, comenzaba a recordar. Por un maldito precipicio.—Kate, te encontramos desmayada en la entrada del bosque, tienes que decirme...No pudo seguir escuchando la voz rota de su amiga.Sus palabras golpearon contra ella como una bofetada, haci&eacu
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Capítulo 4
Katerine temblaba. Su cuerpo no dejaba de estremecerse tan fuerte que parecía convulsionar, no lograba calmarse ni siquiera con los sorbos que le propinaba al té medicinal que La gran Pretit había preparado para ella. La anciana al mirarla supo de inmediato que algo pasaba, no solo por sus moratones y su forma de caminar, sino por su expresión y palidez.Lo primero que hizo Katerine al estar frente a ella fue paralizarse. La anciana lo entendió, no dijo palabra, solo le extendió su mano y la llevó hasta su choza, esta se llenó de olores mágicos mientras el té medicinal era preparado.Hasta entonces La gran Pretit no lo había dicho nada, pero supo que eso cambiaría en cuanto esta tomó asiento en el suelo frente a ella. El vestido que llevaba era de pieles oscuras haciendo que su gris cabello resaltara al igual que sus ojos inquisidores.—Niña del sol, cué
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Capítulo 5
El bosque la recibió sin opciones, Katerine corría con poca visibilidad, lo único que le proporcionaba algo de luz era la luna. Moverse le dolía. Su cuerpo estaba completamente entumecido por el frío y con cada movimiento brusco sentía como si su piel se desgarrara. El corazón en su pecho le exigía por un insignificante descanso, pero tan pronto como la idea se instaló en su mente, la descartó.Ella escuchó regocijarse al asqueroso hombre que era su jefe.—Si no termino yo contigo, Fría lo hará.Su risa llenó el silencio y Katerine aunque cayó varias veces, siguió corriendo.Ella pensaba que quizás encontraría a alguno de sus amigos de la tribu, ellos la ayudarían.Vio una luz no natural moverse sin parar.Era Jackson, él tenía una linterna.Katerine se detuvo abruptamente sintiendo s
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Capítulo 6
Sus sueños traían memorias de su niñez. Cuando Katerine podía reír a carcajadas y jugaba en el jardín. Ella amaba ese jardín, tanto que su mamá supo castigarla prohibiéndole jugar allí. En el sueño Katerine estaba viendo la lluvia por la ventana de su habitación, escuchaba a sus padres discutir. Sus discusiones como siempre eran sobre ella, había mojado la cama y por eso estaba castigada.Ella veía la lluvia con añoranza.Quería salir, sentir el agua en su rostro, que entrara en su boca y aliviara su garganta.Hacía frío, mucho frío a pesar de tener su suéter de lana rosa.Katerine recostó su frente del vidrio y sintió como si la quemara, estaba tan frío que despertó.Se encontró con el rostro extraño del niño de la montaña, quien a penas la vio parpadear
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Capítulo 7
Katerine temblaba por la fiebre y cuando pensó que el Demonio blanco había desaparecido para siempre, él regresó. Su mirada era distinta, casi agresiva, tenía el cuerpo cubierto de nieve y otra cubeta en su mano.Katerine reconoció en él la actitud de un animal nervioso y a la defensiva. Él caminaba en su extraña forma de un lado a otro, sin quitarle los ojos de encima. Dudaba en acercarse a ella, quizás por su reacción hacía horas cuando la miraba hacer sus necesidades.—Lo siento —musitó Katerine, recordando que eso quería decirle. El niño de la montaña detuvo su intranquilo andar—. Lo siento —reiteró con voz más fuerte—, me asustaste y yo solo…El hombre dio un paso acercándose y se quedó quieto, como esperando alguna reacción negativa de parte de ella, algo que no obtuvo.<
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Capítulo 8
Todo se había convertido en un infierno glacial, pero incluso así, ella prefirió quemarse con él. Tenía miedo, desde que la fogata fue apagada por los escombros que caían del techo de la cueva, ella temió. El hombre frío la había levantado en sus brazos y la llevaba, ella no sabía a donde porque todo estaba oscuro, pero confiaba en su extraño protector.Se sujetaba a él con fuerza, estaba helado, sus brazos se sentían ya entumecidos por el frío, pero no lo soltó. En teoría, él era lo único vivo a parte de ella en esa montaña. Y era en "teoría" porque Katerine se estaba debatiendo si la montaña lo estaba también.Temblaba con violencia en los brazos de su salvador y le escuchó susurrarle "Casi" una y otra vez. Pero ella no tenía idea a que se refería con eso. Pensaba que volv
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Capítulo 9
Estaba fuera de su cuerpo, no podía escuchar nada, no sentía. El frío tenía ese poder. En algún punto olvidó que tenía manos y que debía moverlas. Katerine olvidó que tenía un cuerpo y su mente se llenó de recuerdos. Recordó a Jolsen en la fiesta insultándola y retándola a ir al bosque de Fría.Quiso reírse, realmente lo intentó, pero su rostro se había entumecido mientras metía nieve en la cubeta.¿Qué diría ese hombre ahora?, Porque Katerine no solo se había metido en el bosque, sino que también en la montaña prohibida.Fría.Déjame salvar a tu niño, déjame arreglar lo que he estropeado, rogó en su interior intentando recuperar la movilidad.Ni siquiera pudo salir de la cueva en la que se encontraba, los vientos eran viole
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