Mundo ficciónIniciar sesiónNo todo es lo que se aparenta. De eso se dio cuenta Elza con su "Ex prometido" quien, por desgracia del destino terminó por engañarla a pocos días antes de su boda con otro "chico" en la misma cama donde ambos dormían juntos, dejando un gran trauma. No todos son lo que dicen los demás. Eso lo pudo confirmar Elías, el playboy del hospital con el 99% de chicas pasando por su cama, ese 01% era nada menos que una gótica traumada con aires de psicópata y ganas de cortar sus genitales. ¿Puede algo ser peor que trabajar en el mismo sitio que una mujer rara con boca sucia y sarcasmo corriendo por sus venas? Tal vez... ¿Enamorarse de ese ser? Código de registro: 1803116091981
Leer másElza, soñó con ser médico y lo logró.
Elías, siguió el camino que le dictaron sus
Padres y llegó a ser un gran médico.
Elza, luchó por una beca para llegar a obtener su título.
Elías, chasqueo los dedos y sonrió para obtener lo que quiso.
Elza, tuvo un sueño: "casarse". Pero antes de su boda fue engañada y no de una forma comúnmente vista, no señor, a ella su prometido la engañó con "otro".
Elías, tuvo todas las mujeres que quiso, cuando quiso y como quiso a excepción de una:
*Elza Rondón*
La chica que lo repudiaba a él y muchos hombres más que se le acercaban... Los golpeaba; les insultaba e incluso les arrojaba cosas contundentes ganando así la reputación que tiene de: La bruja Negra.
Con el alma negra.
La ropa negra.
El maquillaje negro.
Los ojos negros.
Todo en ella le hacía honor al apodo dado.
Al menos eso creía él antes de verla hacer algo que nadie más haría, ganándose más que solo admiración de su parte.
Elza.—¡Voy a matar a Elías! —gruño. Una nueva punzada me ha hecho sentir que el mundo se hace pequeño y que tengo unas ganas horribles de ir al baño a defecar. —Creo que... ¿Te quieres sentar? —Jack coloca una almohada sobre la silla de aluminio, lo hago a un lado tratando de poner mi hermoso culo sobre el material pero nada más de agacharme siento que alguien pincha algo dentro de mí y eso hace que me sobresalte y aleje caminando como bambi recién nacido. —Esto es un infierno— murmuro. Jack carraspea.—Ni has empezado como tal la labor de parto Elza, aguanta un poco más, al estar lo suficiente dilatada podremos entrar. —Lo miro por sobre mi hombro y él se echa hacía atrás aterrado. —No expliques lo que ya sé, explica mejor cómo le harás para llevar las flores al entierro de Elías ¡Esta es su culpa! —Chillo. —En realidad, —John aparece junto a Carlos, traen entre sus manos, mantas y ropa limpia. Supongo que son para cuando entre a la habitación y para el bebe. —Si te pones a pens
Elías. Caminamos de un lugar a otro, en busca de eso tan especial. Carlos y Jack no paran de hablar acerca del partido de ayer y John por otra parte, no deja de mirar a los lados como si alguien más le siguiera. — ¿Me quieres explicar porqué estas así? —indago. El moreno resopla con cansancio antes de mirarme. —Dime loco, pero creo que engañar a Elza diciéndole que tendríamos una tarde de caballeros fue lo peor que pudimos hacer. Siento como si... Como si estuviera por aquí observándonos con su mirada de psicópata. Jack y Carlos se detienen unos instantes para mirar en todas las direcciones y realmente me gustaría decir que todos están paranoicos, pero no, no lo están. Yo también siento lo mismo que ellos, es como si mi querida novia tuviera ese tipo de aura que es capaz de ser percibida por quienes la conocen. —Miren, solo me van a ayudar a comprar un anillo de bodas, no creo que por eso se vaya a enojar con todos. La mirada de los tres presentes se posan en mí con enormes ojos
Elza.Sexto mes.Ya parezco una vaca y lo siento. Lo sé, no deben venir con mentiras y más cosas que no interesan, subo las piernas sobre el escritorio. Las tengo hinchadas y la verdad me gustaría estar recostada en la comodidad de mi habitación mientras miro algún programa de moda y espero que llegue Elías para acabar con la paz del momento con sus "onde ta' bebe de papá" cosa que me hace replantearme el porque sigo con él cada que lo escucho.John entra con una caja enorme y la coloca sobre el escritorio.—De tú papá.—Alzo una ceja girando la cabeza como el exorcista y enseguida repara lo dicho.&mdas
Elías.¿Cómo puede hacer eso? Tan siquiera... ¿Como puede pasarle por la mente perder a nuestro bebe?Digo, sé que la he tratado mal y toda la cosa al inicio de nuestra relación como amigos-enemigos, pero no creo que tanto como para crear en ella un odio irracional hacía nuestro dulce fruto.Una lágrima cae al suelo, estoy en nuestro sillón cama que por alguna razón Elza quiso en caso de que hubiera pelea entre ambos y la verdad, que tuvo mucha razón. Justo ahora es muy bueno en caso de que ella llegue y quiera darme una patada por el culo si entro a la habitación cuando este reposando.- ¡¿Por qué?! -Grito.No lo soporto. Pensé que ya pensaba mejores cosas de mí, no, un momento, no es por mí. Ella tiene algo en contra de nuestro hijo... ¡No puedo permitir que le haga algo! &iexc
Último capítulo