El motel en las afueras del territorio huele a humedad y a cigarrillos viejos, pero es lo único disponible a esta hora, y no pienso conducir de vuelta a la ciudad esta noche. No cuando todavía siento el pulso acelerado, el eco de la voz de Killian repitiéndose en mi cabeza como una herida que se niega a cerrar.Me siento en el borde de la cama y me quito las botas, una por una, tratando de concentrarme en algo tan simple como eso. El cuero. Los cordones. Cualquier cosa que no sea el rostro de Killian mirándome como si yo fuera un fantasma.Funcionó. Todo funcionó exactamente como lo planeé durante estos cinco años: entrar, dejar clara mi posición, salir sin mirar atrás.Entonces, ¿por qué todavía me tiemblan las manos?Me recuesto en la cama y cierro los ojos, pero el descanso no llega. En su lugar, llega el recuerdo. Siempre llega, tarde o temprano, cuando bajo la guardia lo suficiente.*Cinco años atrás.*Después de la humillación en el claro, no recuerdo cómo llegué hasta la carret
Ler mais