**Amber Whyte.**Delilah irrumpió.No. Entró como la demonio que era: imprudente, desaliñada, enloquecida.Como si estuviera borracha de algo. Algo oscuro, fuerte e intoxicante.Como si estuviera poseída por la oscuridad. Por demonios.Su actitud era fría, aterradora e impredecible, como si la impulsara algo maligno.En ese momento, mi cuerpo se quedó laxo. Me castañetearon los dientes.Pensé que iba a morir.Mi corazón arañaba dentro de mi pecho, desesperado por salir.La bilis me subió por la garganta.—¡Sé que estás aquí dentro, puta! —rugió, sin aliento y con una rabia pura.Me pitaron los oídos mientras sus gritos resonaban en mi cabeza.Me dio un dolor de cabeza insoportable.Luego dio un paso. Y otro.Su presencia aterradora me abrumaba.Su aura mortal era palpable.Casi me fundí con la pared.Me hice un ovillo bajo el lavabo como una pelota. Todos los huesos bajo mi piel me dolían. Pero no me atreví a moverme.No me atreví a respirar fuerte.Una mano apretada contra mi boca y
Leer más