Liliana Prácticamente corro lejos del despacho. Bajo la escalera para ver si María se encuentra aun dormida, no voy a despertarla. Ella necesita descansar después de estos días sin poder dormir llamando a su madre y llorando todo el tiempo. Además, necesita alimentarse, se por lo que dijo Rosa que no estaba comiendo nada. Se encuentra profundamente dormida, su ronquido me corrobora que se siente incómoda en este lugar.Me recuesto a su lado, beso su frente tarareando una canción de cuna, se gira hacia donde me encuentro buscando mi voz. Suspira entrecortado y cuando pienso que va a abrir los ojos, toma mi mano abrazándose a ella, exhala un poco de aire para acto seguido, quedar dormida de nuevo.Sonrío.¿Cómo no puede sentir algo por ella?¿Por qué pasan estas cosas?Las lágrimas amenazan con abandonar mis ojos. Llegan a mi mente el recuerdo del accidente, el auto rodando cuesta abajo, mi madre saliendo disparada por el vidrio y yo, atorada entre los asientos. Sollozo bajito acarici
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