**Punto de vista de Elena**Me desperté gritando. Mi garganta ardió cuando el sonido salió de mí. Mi cuerpo se levantó bruscamente antes de que supiera dónde estaba. Mi corazón latió con fuerza, salvajemente, como si estuviera tratando de escapar. La cabaña estaba atrás, el sofá, el olor a madera húmeda. La sombra de Dante sobre mí, sus manos, su aliento, su peso. "No", jadeé, gateando hacia atrás, con las uñas clavándose en las sábanas. "No, por favor."Unos brazos fuertes me rodearon. "Elena. Elena, mírame. "La voz de Stefano atravesó el pánico. Parpadeé con fuerza. La cabaña se agrietó y se vino abajo. Las paredes se volvieron blancas. El aire olía a limpio. La cama era suave y familiar. Yo estaba en el hospital. Estaba temblando tanto que me castañeteaban los dientes. Stefano me apretó completamente contra su pecho, una mano acunando mi nuca y la otra apretándome más cerca, como si temiera que desapareciera si aflojaba su agarre. "Estás a salvo", dijo en voz baja
Leer más