KATHERINE SALLES - CAPÍTULO 0057La despedida fue muy emotiva. Mis amigas Luísa y Cassie fueron las primeras en acercarse, con esas sonrisas cómplices que siempre lograban reconfortarme.—Vamos, amiga... ahora te toca a ti vivir esto. ¡Disfruta cada segundo de tu luna de miel! —dijo Luísa, abrazándome con fuerza.Cassie añadió entre risas:—Y no te olvides de mandarnos algunas fotos secretas. Después vamos a querer enterarnos de todos los chismes.Sonreí con cierta timidez, pero sentí el corazón cálido. Era bueno saber que, a pesar de todo, todavía tenía personas que realmente deseaban verme feliz.Mis padres se acercaron enseguida. Mi madre estaba exultante, como siempre.—Katherine, hija, estás radiante. Disfruta de París; es una ciudad hecha para el amor —dijo con los ojos llenos de orgullo.Mi padre, mucho más reservado, tomó mi mano y habló con serenidad.—Cuídate, hija. Y recuerda que, pase lo que pase, siempre estaremos aquí para ti.Me fue imposible no emocionarme. Lo cual era
Leer más