Capítulo 135. Reinelle
No podía seguir perdiendo tiempo. Cada minuto que me tomó controlar a Gadiel fue un minuto en el que seguramente habían notado mi ausencia de las labores de limpieza.—¡Has estado años sin ella, unos minutos más no serán nada! —gruñí aferrándome a su cabeza para impedir que siguiera embistiendo la pared.Durante largos minutos, tanto la nueva pareja de Selene como yo intentamos tranquilizarlo. Cada vez que el oso daba un paso hacia el muro, entre los dos lo obligábamos a detenerse.—Que yo sepa, ninguna de las hembras con las que he convivido estos últimos días tiene pareja. Están a salvo, resguardadas y protegidas. Si me das la oportunidad de hablar contigo antes de que mandes a la mierda nuestro escondite, te hablaré del refugio...Solo entonces el enorme oso dejó escapar un resoplido y volvió a su forma humana.Yo aproveché aquellos preciosos segundos para recuperar el aliento.Gadiel tenía un montón de fuerza.—Debo irme antes de que vengan a buscarme. Por favor, no llamen la aten
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