POV DylanEl socio seguía riéndose al volver a la mesa.Yo quería asesinarlo un poco.No mucho.Solo lo suficiente para recuperar algo de dignidad.—Como dije, esto es cine —repitió, demasiado satisfecho consigo mismo mientras levantaba la copa—. Y yo adoro el cine incómodo.—Usted necesita límites —murmuré.—Y ustedes dos necesitan un exorcismo. Uno emocional, preferiblemente.Diddier soltó aire lentamente desde su lugar, a unos metros de nuestra mesa, como un hombre que estaba reconsiderando todas las decisiones que lo habían llevado hasta ahí.La mesera, para empeorar todavía más la situación, seguía observándonos con esa curiosidad insana que solo aparece cuando alguien detecta drama de calidad en espacios públicos.Maravilloso.Ya hasta teníamos audiencia.—Voy a fingir que no escuché nada de lo que acaba de decir —comenté al final.—No puede —respondió el socio con absoluta tranquilidad—. Ya estoy psicológicamente involucrado. Aunque usted bastante más que yo.—Voy a despedirlo
Leer más