DIÁVOLO III. CAPÍTULO 58. Tu lugar
DIÁVOLO III. CAPÍTULO 58. Tu lugar Para sorpresa de Percy, no hubo tensión ni miradas torcidas, al contrario. Uno a uno, los hombres y mujeres sentados en esa larga mesa de madera comenzaron a desfilar para presentarse y saludarlo, con leves inclinaciones de cabeza, palabras corteses y un profesionalismo que rayaba en lo solemne.—Un gusto, señor Blackwell —dijo uno, de cabello canoso y ojos astutos, tendiéndole la mano—. Me llamo Barletta, y manejo la seguridad en la región norte. Si me permite, me gustaría sugerir que se designe un equipo especial para protegerlo, de forma permanente.Percy abrió la boca para responder, pero Aurelio fue más rápido.—Agradezco tu ofrecimiento, Barletta; pero Enrico se encargará de la seguridad personal de Percival. A menos que estemos en el territorio bajo tu protección y en ese caso toda la responsab
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