—¡Más rápido, por favor! —suplico, de un momento a otro, siento como coloca su dedo sobre mi clítoris y comienza a pellizcarlo ligeramente, con lo cual mi vientre se contrae, mis piernas comienzan a temblar y mi cuerpo se arquea cuando me hace llegar a un orgasmo placentero, dejándome sin fuerzas, él sigue embistiendo unas cuantas veces más hasta que suelta un gruñido y sé que está próximo a liberarse, me da un último beso y se aferra más fuerte a mis caderas hasta que su cuerpo convulsiona de placer sobre el mío.—Eres espectacular Chantal —murmura sobre mis labios, por fin libera mis manos y les da unos cuantos besos donde seguramente han quedado algunas marcas rojas, para después quitarme la pañoleta de los ojos, lo observo y sus ojos aún brillan de deseo, espero unos minutos a que nuestras respiraciones se normalicen, me levanto, lo aviento contra la cama y me coloco encima de él.—Quiero que experimentes lo mismo —comento mientras beso su pecho y con mi lengua recorro todo su abd
Leer más