Se inclinó y arrastró la lengua lentamente desde su clítoris hinchado hasta su apretado ano, lamiéndola a conciencia. Joelle gritó y empujó hacia atrás contra su cara. Ethan la comió como un hombre poseído: lametones largos y sucios, succionando su clítoris, follándola con la lengua y luego volviendo a meter dos dedos gruesos en su canal empapado. Los sonidos húmedos y lascivos eran fuertes mientras los metía y sacaba, curvándolos para acariciar su punto G con cada embestida.—Estás tan jodidamente apretada —gruñó contra su coño—. Voy a abrir este coño codicioso con mi polla. Vas a tomar cada centímetro como una buena chica, ¿verdad?—Sí… oh Dios, sí —gimió Joelle, moviendo las caderas hacia atrás con desesperación—. Lo quiero. Quiero tu polla grande dentro de mí. Por favor, Ethan…Él se levantó detrás de ella, alineando la gruesa cabeza de su verga con su entrada chorreante. La frotó arriba y abajo por su raja, cubriéndose con sus fluidos y rozando su clítoris con cada pasada. Luego,
Leer más