Llovía.Por supuesto que llovía. Como si Boston hubiera decidido que el funeral de Camila Lincoln necesitaba el mismo clima que la noche en que murió, como si el cielo tuviera sentido del humor y fuera un humor de mierda.La iglesia de Trinity Church se llenó en veinte minutos. Doscientas personas que vinieron a despedir a Camila Sofía Lincoln Hartwell, treinta y dos años, hija de Thomas y Margaret Lincoln, hermana melliza de Camilo Lincoln, madre de Mateo y Sophie, ex esposa de Richard Lincoln, directora de la Fundación Lincoln, mujer que según el comunicado oficial del Boston Globe había fallecido «a consecuencia de un accidente automovilístico en una noche de lluvia intensa».Accidente automovilístico. Esa fue la versión que Camilo le dio a la policía, la que Richard respaldó con su silencio de abogado y la que Valentina confirmó con un asentimiento porque las cuatro personas que estuvieron en el puente esa noche decidieron, sin hablarlo en voz alta, que la verdad no iba a salir de
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