Cuando Myra era pequeña y su padre había sido elegido como el Alpha por unanimidad, le había comentado que la tradición era que el nuevo dirigente visitara las manadas cercanas, para ofrecer sus respetos, conservar la paz y darse a conocer, y Myra lo había acompañado a un par de ellas, sobre todo las que estaban cerca de San Narciso, así que conocía bien las reglas a seguir, y una de ellas era llegar en forma humana, de lo contrario, podía tomarse como espionaje o acto de guerra, así que por eso estaban ahí, en medio de frío bosque caminando entre la nieve.—Odio caminar —dijo Pedro mientras resbalaba por una pequeña pendiente.—De igual forma pasarán unas horas antes de que te puedas trasformar —le contestó Axel —lo sé por experiencia —habían ido solo los tres, les parecía que llevar humanos o vampiros no era buena idea para persuadir a la manada. Julián había regresado a San Narciso a reunir su manada y llevarla a la montaña, que era el lugar más seguro por el momento. De no haber s
Leer más