~MIRAInhalé profundamente antes de girar el pomo y caminar más allá del vestíbulo hacia las escaleras. Me detuve en seco cuando Celeste apareció frente a mí, esperándome.—¿Dónde estabas? —exigió.No respondí de inmediato, pensando.—¿Vas a contestarme o no? —Su voz se elevó.Me estremecí.—Fuera —respondí finalmente.—¿Haciendo qué? —preguntó, entrecerrando las cejas.Miré fijamente las escaleras de mármol, con el labio entre los dientes, calculando…—No me importa —dijo, sacudiendo la cabeza.Su expresión se suavizó ligeramente, pero un brillo malicioso permaneció en sus ojos—. ¿Sobre lo que Adrian y yo discutimos?—Entre otras cosas —la interrumpí.Su mandíbula se tensó—. Te quedan tres días, Mira. Te sugiero que los uses con inteligencia —sus palabras salieron afiladas.Sostuve su mirada, sin estremecerme esta vez. En mi vida anterior, habría apartado la vista, avergonzada, cobarde. Me habría disculpado. Habría prometido portarme bien.Pero no esta vez.No dijo nada más y solo me
Leer más