**Capítulo 41**Punto de vista de Béthanie**Llevaba casi una hora sentada frente a Frédéric, el padre de Élenie. El silencio pesaba en la habitación, solo interrumpido por el tic-tac regular del reloj, que parecía querer ralentizar el tiempo a propósito. Estaba tensa, mi corazón latía con fuerza, y mis manos, apoyadas sobre mis rodillas, no dejaban de apretarse. Desde que mi hija me dijo que quería hablar conmigo, no había dejado de imaginar lo que iba a revelarme. Cada vez que miraba a Frédéric, veía la misma anticipación, la misma impaciencia que sentía yo. Todos estábamos pendientes de Élenie, esperando la más mínima señal, la más pequeña palabra.Mi hijo Ferdinand, por su parte, estaba cada vez peor. Se esforzaba por mantener las apariencias, por mostrar que controlaba la situación, que dominaba sus emociones. Pero yo veía más allá de su máscara, veía su dolor y sus angustias. Últimamente, había logrado retomar el contacto con Élenie, y todo parecía ir bien en apariencia. Pero sa
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