**Capítulo 38**
**Punto de vista de Elenie**
Me desperté con una sonrisa en los labios, aún con el recuerdo de la noche anterior fresco en mi mente. Todo había cambiado para mí. Todo. Ayer, Ferdinand me había dicho lo que nunca me había atrevido a esperar: que me amaba. Mi corazón latía con fuerza solo de pensarlo. Me sentía ligera, completamente feliz, como si el mundo entero girara a nuestro alrededor. Por primera vez, era la mujer más feliz del mundo.
Me giré lentamente hacia él, impaciente