**Capítulo 39**
**Punto de vista de Frédéric**
La mañana se levantó sobre la casa con una luz suave que se filtraba a través de las cortinas. El aire estaba fresco y la mesa del desayuno olía todavía a café caliente y a croissants recién salidos del horno. Tomaba tranquilamente un sorbo de café cuando sonó el timbre. Un extraño presentimiento atravesó mi corazón. No había regresado desde anoche, y de manera instintiva supe que era ella.
Depositando mi taza sobre la mesa, me levanté apresuradame