—Marina… Por favor, solo escúchame, yo... Yo no sé qué me ocurrió, yo solo… ¡Estaba celoso! ¡Estaba furioso! ¡No pensaba con claridad! Ella no significa nada, ella solo, solo…—No me importa si solo fue sexo casual, si es algo que haces a menudo; no me importa si hoy, saliendo de aquí, vas y vuelves con ella. Efraín, si a la primera molestia, a la primera duda, harás lo mismo, de una vez te digo, estás completamente jodido y yo, yo no pienso pasar por esto una y otra vez.Entenderás que, con justa razón, ahora mismo subiré por mis hijas y sus cosas; este en definitiva no es mi hogar, nunca lo fue. Yo no puedo pagar esta casa, yo no tengo el dinero que ustedes los Montemayor tienen, yo solo me tengo a mí misma y con eso debería bastar.—No, no, esta casa, ¡te la regalo! ¿Yo para qué querría esta casa? ¡No! ¡No! Marina, solo, solo dame una oportunidad más, solo confía en mí una vez más, puedo cambiar, puedo mejorar, puedo dejar esa vida atrás.—Hazlo, por tu bien, hazlo, ya no eres un ch
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