—¡NO! ¡NO! Yo… Yo no… —dijo Efraín con evidente desesperación.
—¿Sabes una cosa, Efraín? Ya no intentes arreglar esto, ya no… Estoy cansada, estoy agotada, ya no me quedan energías para seguir peleando, para seguir queriendo fingir que todo está bien…
Efraín, mi vida se está cayendo a pedazos y lo único que busco es: encontrar el punto medio, saber que mis hijas estarán bien; lo único que busco es un poco de paz y tranquilidad, busco dónde sentirme parte de algo.
La historia con Esteban Montemay