Punto de vista de ElenaMartha salió apresuradamente de la cocina, secándose las manos con un delantal estampado de flores. Su rostro se iluminó con una sonrisa radiante y acogedora. "¡Elena, cariño! ¡Oh, trajiste los recipientes de plástico! ¡Menos mal! Me preocupaba tener que mandar a Arthur a recuperarlos"."Te prometí que los cuidaría con mi vida, Martha", dije, entregándole la pila de recipientes de plástico impolutos. "Le pedí a mi ama de llaves que los esterilizara por si acaso".Martha rió, tomó los recipientes y los colocó sobre la mesa de centro. "Eres una buena chica. ¿Has comido? Me sobró pollo a la paprika que necesita un hogar"."Estoy bien, gracias", dije, permaneciendo de pie cerca del borde de la alfombra estampada. "En realidad, vine porque te traje algo".Arthur arqueó una ceja poblada con escepticismo, apoyándose pesadamente en su bastón. —Si es una farsa, la tiro por la ventana. No me importa lo rico que seas.—No es una farsa, Arthur —le prometí, con una energía
Leer más