Quise quitarle de las manos a mi amiga la prueba, pero ella se puso a saltar para que no se lo cogiera mientras se reía, hasta que al fin me dejo mirarlo viendo que tenía dos rayas rosas, lo que significaba que si, que estaba embarazada de mi marido. Las dos nos abrazamos llorando mientras nos quedamos mirando aquellas dos rayas. —- Aroa por favor, nadie lo puede saber, mañana viene David a la subasta, confío en que no se te va a escapar nada, ¿verdad? — pregunte.—- Keira amiga, te lo he prometido, nadie lo sabrá a menos que tú lo digas, pero sabes que tu vientre crecerá dentro de un tiempo —- me dijo.—- Ya lo sé, pero cuando llegue el momento,sabré que tengo que hacer, —- le dije sonriendo.—- Voy a ser tía, pero sigo pensando lo mismo, David es el padre y debe saberlo aunque os vayáis a divorciar —- me dijo.—-- Ya me amenazó la vez anterior con pedir la custodia total de nuestro hijo, esta vez no será lo mismo, nunca se enterara de que será padre.—- respondi.Aroa guardó en su
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